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martes, 24 de septiembre de 2013

LOS TOLTECAS. Francisco Javier Clavijero (1731-1787)





La historia de la primitiva población de Anáhuac es tan oscura y está alterada con tantas fábulas (como al lado de los demás pueblos del mundo), es imposible atinar con la verdad. Es cierto e indubitable, así por el venerable testimonio de los Libros Santos, como por la constante y universal tradición de aquellos pueblos, que los primeros pobladores de Anáhuac descendían de aquellos pocos hombres que salvo el Diluvio Universal la Providencia, para conservar la especie humana sobre la haz de la tierra. Tampoco puede dudarse que las naciones que antiguamente poblaron aquella tierra, pasaron a ella de otros países más septentrionales, que muchos años o siglos antes se habían establecido sus mayores.



En esto dos puntos están acordes los historiadores toltecas, chichimecas, acolhúas, mexicanos y tlaxcaltecas; pero ni sabemos quiénes fueron los primeros pobladores, ni el tiempo en que pasaron, ni los sucesos de su transmigración y de sus primeros establecimientos. Varios de nuestros historiadores que han querido penetrar este caos, guiados por la débil luz de las conjeturas, de fútiles combinaciones y de pinturas sospechosas, se han perdido entre las tinieblas de la antigüedad y se han visto precisados a votar narraciones pueriles o insubsistentes.







Algunos autores fundados en la creación de los pueblos americanos y en los huesos, cráneos y esqueletos enteros de extraordinaria magnitud que en varios tiempos y lugares de la nueva España se han desenterrado, han creído que los primeros pobladores de aquella tierra fueron gigantes. Yo no dudo, que los hubo en esta y en otras partes del América, pero no creo que hubiera jamás nación entera de ellos, sino que fueron individuos extraordinarios de las naciones conocidas, o de otras anteriores que ignoramos, ni puede averiguarse el tiempo de su existencia. La primera nación de que tenemos algunas, aunque escasas noticias, es la de los toltecas. Estos desterrados, según dicen, de su patria Huehuetlapallan, parís según conjeturas, del reino de Tollan, de donde tomaríamos el nombre,16 situado al norte o noroeste de Nuevo México, su peregrinación en el año 1 técpetl, que fue el 511 de la Era Vulgar. En cada lugar detenían el tiempo que les sugería su antojo, o exigían las necesidades de la vida. En donde les pareció oportuno hacer más larga mansión, fabricaban casas, llevaban la tierra y sembraban las semillas de maíz, de algodón y otras que consigo llevaban para proveerse de alimento y vestido. Así vagaron dirigiéndose siempre hacía las partes meridionales, por espacio de una Edad, que son 104 años, hasta arribar al lugar que llamaron Tollantzinco, distante unas 18 leguas del norte del lugar donde algunos siglos después se fundó la ciudad de México. En toda su larga peregrinación iban siempre regidos de cierto número de capitanes o señores, que eran siete cuando arribaron a Tollantzinco. En este país, quisieron fijarse, sino apenas pasados 20 años se retiraron 14 leguas hacia el poniente a las tierras de un río en donde fundaron la ciudad de Tollan, del nombre de su patria, la más antigua de la tierra de Anáhuac, y una de las más célebres en la historia mexicana. Esta ciudad fue constituida metrópoli de la nación y corte de sus reyes. Comenzó a la monarquía de los toltecas, según refiere susto sus historiadores, en el año VII ácatl, que fue el 667 de la Era Vulgar. Y luego 384 años. Ved aquí la serie de sus reyes, la expresión del año de la Era Vulgar, en que comenzaron a reinar.



Chalchiuhtlanetzin, en el ……………… 667

Ixtlicuechahuac, en el ………………….. 719

Huetzin, en el ……………………………….. 771

Tolteuh, en el ………………………………… 823

Nacáxoc, en el ………………………………. 875

Mitl, en el ………………………………………. 927

Xiuhtzaltzin, en el …………………………. 979

Topilzin, en el ……………………………… 1031



No es de extrañar que sólo ocho monarcas renacen en poco menos de cuatro siglos; porque tenía aquella nación la extravagante ley de que ninguno ocupar el trono más tiempo ni menos de un siglo tolteca, que constaba como el de los mexicanos y demás naciones cultas, de 52 años. Si el rey cumplirá el siglo en el trono, dejaba luego el gobierno y entraba otro en su lugar; si moría antes como era regular, quedaba gobernando a nombre del difunto la nobleza, hasta completar los 52 años. Así dio en la reina Xiuhtzaltzin, que habiendo muerto a los cuatro años de reinado, le sustituyó la nobleza y gobernó los restantes 48 años.







Policía de los toltecas



Los toltecas fueron celebrar hicimos por su cultura y por su excelencia en las artes, de tal suerte que los siglos posteriores se dio por honor en nombre de toltecas a los artífices más sobresalientes. Vivieron siempre en la sociedad, congregados en poblaciones bien arregladas bajo la dominación de sus soberanos y la dirección de sus reyes. Fueron poco guerreros y más adictos al cultivo de las artes que al ejercicio de las armas. A su agricultura se reconocieron deudoras las posteriores naciones, del maíz del algodón, de Chile y de otros utilísimos los frutos. No solamente ejercieron las artes de primera necesidad, sino aún aquellas que sirven a la magnificencia y a la curiosidad. Sabían fundir en todo género de figurar el oro y la plata que sacaban de las entrañas de la tierra, y labraban primorosamente toda especie de piedras. Esta fue la arte que los hizo más célebres en aquel reino. Pero para nosotros nada los hizo más recomendables que el haber sido inventores o a lo menos reformadores del método de contar los años, de que usaron los mexicanos y demás naciones cultas del Anáhuac; lo cual supone, como veremos, muchas observaciones prolijas y conocimientos precisos de la astronomía. El caballero Boturini, sobre la fe de las historias de los mismos toltecas, dice que, habiendo estos reconocido en su antigua patria Huehuetlapllan el exceso de casi seis horas del año solar sobre el civil de que usaban, lo arreglaron por medio del día intercalado cada cuatro años; lo cual ejecutaron, dicen, ciento y tantos años antes de la Era Cristiana. El mismo autor refiere que el año 660 de Cristo, reinando Ixtlicuechahuac en Tollan, Huematzin celebre astrónomo, convocó, con acuerdo del rey, a los sabios de la nación y pintó en ellos aquel gran libro que llamaron Teoamoxtli (libro divino) en que con distintas figuras se daba razón del origen de los indios, de su dispersión después de la confusión de las lenguas en Babel, de sus peregrinaciones en el Asia, de las primeras poblaciones que tuvieron en el continente de la América, de la fundación del imperio de Tula y de sus progresos hasta que el tiempo; de los cielos, signos y plantas; de su calendario, ciclos y caracteres; de las transformaciones mitológicas en que incluían su filosofía moral y por último de los arcanos de la sabiduría vulgar escondida entre los jeroglíficos de sus dioses, con todo lo pertinente a la religión, ritos y costumbres.



Añade el citado caballero que los toltecas tenían notado en sus pinturas el eclipse solar acaecido en la muerte de nuestro Redentor, en el año VII tochtli, y que y que habiendo algunos españoles doctos e instruidos en las historias y pinturas de los toltecas, confrontado su cronología con la nuestra, hallaron que aquella nación numerada, desde la creación del mundo hasta el tiempo que nació Jesucristo, 5,199 años; que es puntualmente la cronología de la Iglesia Romana, siguiendo el cómputo de los Setenta. Sea lo que fuere de estas anécdotas del caballero Boturini, que dejó a juicio libre de los lectores prudentes e instruidos, es cierto que los toltecas tenían noticia clara y nada equivocada del Diluvio Universal, de la confusión de las lenguas y de la dispersión de las gentes, y aún nombraban los primeros progenitores de su nación que se separaron de las demás familias en aquella dispersión. Es igualmente cierto, como haremos ver en otro lugar (aunque increíble a los críticos del Europa, acostumbrados a medida por un rasero a todas las naciones americanas), que los mexicanos y demás naciones cultas tenían su año civil tan arreglado por medio de los días intercalados al solar, como los romanos desde la ordenación de Julio César, y que ésta es actitud se debió a las luces de los toltecas.







Por lo que mira a su religión, eran idólatras e inventaron, a lo que parece, de mayor parte de la mitología mexicana; pero no hay vestigio de que usarse jamás de los bárbaros sacrificios que fueron tan frecuentes entre las últimas naciones que poblaron aquella tierra. Los historiadores texcucanos creen que los concretas fueron los que colocaron en el monte Tláloc aquel ídolo célebre del dios del agua, de que hablaremos adelante. Ellos fueron ciertamente los que fabricaron en honor de su favorito dios Quetzalcoatl la altísima pirámide de Cholula, y verosímilmente las famosas de Teotihuacán, en honor del sol y de la luna, que hasta hoy subsisten. El caballero Boturini creyó que los toltecas fabricaron la pirámide de Cholula por remedar la torre de Babel; pero la pintura moderna que alegra en confirmación de ese error, que es común en el vulgo de la Nueva España, es obra de un cholulteca ignorante y contiene falsedades, anacronismos y despropósitos.



En los cuatro siglos que duró la monarquía de los toltecas se multiplicaron considerablemente y fundaron grandes poblaciones por toda aquella tierra; pero las estupendas calamidades que le sobrevivieron en los primeros años del reinado de Topiltzin, acabaron con todo su poder y felicidad. El cielo les negó por algunos años el agua necesaria a sus cementeras, y la tierra los frutos de que se alimentaban; el aire y inficionado de mortal corrupción llenaba cada día la tierra de cadáveres, y de terror y consternación los ánimos de los sobrevivientes a la ruina de sus nacionales. Pereció de hambre o de enfermedad mucha o la mayor parte de la nación; murió Topitzin a los 20 años de su reinado, y con él se inició la monarquía el año II Técpatl que fue él ni 52 de la Era Vulgar. El resto de la nación, huyendo de la muerte y solicitando remedio a tantas desgracias en otros climas, abandonó aquella tierra y se apareció en diferentes países. Unos se dirigieron hacia Onohualco y Yucatán, y otros hacia Quauhtemallan; pero quedaron en el reino de Tula varias familias esparcidas en el valle de México, en Cholula, en Tlaximaloyan y en otros lugares, y entre ellas dos principales hijas del rey Topitzin, cuya posteridad emparentó con las casas reales de Tezcuco, de Culhuacán y de México. Estas familias conservaron las memorias de la nación, su mitología, sus semillas y sus artes. Las pocas noticias que hemos dado de los toltecas son las únicas que nos han parecido dignas de algún crédito, es escuchando varias narraciones pueriles y fábulas de que han hecho uso sin dificultad otros historiadores. Apreciaría más haber visto el libro divino de que hace mención el caballero Boturini, y que cita en sus apreciables manuscritos Dn. Fernando de Alva Ixtlilxóchitl, por poner el mayor los los sucesos de aquella célebre nación.



Tomado de: “Historia antigua de México” de Francisco Javier Clavijero. Editorial Porrúa, 1945. México.



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Autor; Guillermo Marín. Antropólogo. De su Trabajo en Toltecayotl.org

Nota de Toltecáyotl:



Es interesante ver como el historiador relata claramente la conciencia histórica de los antiguos habitantes de lo que hoy llamamos México, que el nombre verdadero es ANÁHUAC; “La historia de la primitiva población de Anáhuac (…) que los primeros pobladores de Anáhuac descendían de aquellos (…) En esto dos puntos están acordes los historiadores toltecas, chichimecas, acolhúas, mexicanos y tlaxcaltecas.”



Otro dato curioso es como el propio Clavijero critica el eurocentrismo en 1780; “como haremos ver en otro lugar (aunque increíble a los críticos del Europa, acostumbrados a medida por un rasero a todas las naciones americanas), que los mexicanos y demás naciones cultas…”.

domingo, 6 de marzo de 2011

DEL TEMAZCAL, DE LA GUERRA DEL ESPÍRITU Y DEL MUNDO DE LOS MERCADERES

  REFLEXIONES NOCTURNAS DESPUES DEL TEMAZCAL DE GUERREROS



    Escribir desde éste lugar, donde los Viejos Abuelos danzaron, cantaron, miraron las estrellas y presagiaron que la Tierra es Madre, el Sol es Padre y que los Seres Humanos tenemos el deber de velar por el equilibrio del Universo.
     No la pusieron fácil, cuando la Civilización actual, Globalizada por la tecnología y  los medios de transporte pero guiada por el signo financiero y especulativo, ha logrado forjar un ser humano incapaz de hallar el equilibro para sí mismo.
     Para nuestros Ancestros, la vida es una batalla donde el enemigo principal está dentro del corazón mismo: la ignorancia, el deshonor, el miedo, la avaricia y el egoísmo que arruina a la Comunidad.
     Porque para los Antiguos Mexicanos, como para la mayoría de Culturas Tradicionales, el Héroe siempre salvaba a su Clan, a su Pueblo. Y el malvado, el cobarde y traidor, siempre era aquel que acumulaba nada mas para sí y no pensaba en sus semejantes, era mal agradecido con los Dioses ( La tierra, el agua, el bosque, el aire, la llama, la Sabiduría, etc.).
     El viento aquí sopla fresco y la noche está estrellada.  Luna tenue. Arboles. Y estas piedras. Este antiquísimo centro ceremonial.
    Y medito en la vida que es una batalla y me pregunto si no será dramático este pensamiento.  Y decido observar y tratar de descifrar el Mundo.



    La Humanidad ha alcanzado una etapa en su evolución donde la mundialización es un hecho: la tecnología permite comunicarse en fracciones de segundo, cualquier texto y pensamiento es accesible (para quien puede acceder) vía internet o alguna de las muchas novedades multi modales.  Junto con la evolución tecnológica, también han evolucionado los grandes ganadores y directores de la Sociedad del Consumo Mundializado.  Esta civilización no es de tecnócratas. Es de Mercaderes que controlan la tecnología.
     Su Ideología es la misma desde Stuart Mill y Adam Smith y mucho antes, la del engañador que aseguraba “todos los reinos de la tierra serán tuyos… si me adoras”.
     Y  así con la bandera de la Libertad (palabra tan hermosa) cayó seducido el Hombre/Mujer modernos en la época de mayor esclavitud.   Porque ahora, parece que no hay escapatoria.
    El Capitalismo es el paraíso mientras tengas entre 20 y 40 años, seas de rasgos “bonitos”, tengas salud y una carrera terminada.  Si sales de ese perfil: desempleo, “outsourcings”, medicinas falsificadas, caras o simple negocio, sistemas judiciales corruptos, pensiones endebles y humillantes, violencia criminal, secuestros.
    Si disientes: represión, censura, desaparición, fichaje como “problemático”, acusaciones y calumnias como “rompe leyes”.
    El Capitalismo Mundializado sin un Tirano único que facilite la dirección de todas las rabias se vuelve tan diabólicamente seductor y engañador que promete en el Norte las oportunidades y la libertad, pero para los millones de pobres que creen que es cierto y se atreven a migrar, tienen, además de la desvergüenza de sus explotadores locales, la violencia y la extorsión de las mafias criminales en el camino.
Y al llegar al País de las Oportunidades, con una Estatua de la Libertad dando la bienvenida “a los perseguidos y oprimidos de la Tierra”, encuentran racismo, discriminación, esclavitud sexual, laboral, incluso, la mutilación y la muerte.
     Decía aquel viejo camarada, mirando al horizonte donde la milpa ya daba lo suyo y una vaca se acercaba a comer algunos elotes: “todo lo que hay debiera bastar para que todos seamos felices… el mal está cuando alguno acumula nada mas para sí y no comparte. La vaca no se roba el elote… Se come lo  suficiente y después nos da la leche. Así debiera funcionar el mundo”.
   


Pero los Mercaderes no lo han querido así. Han secuestrado hasta las palabras: 

·         Política: Es el oficio del que cobra por llegar al Poder y paga para mantenerlo.  Tratarán de dividir a las sociedades con su juego clásico de izquierdas-derechas. Como en un campeonato.  Y si no te adaptas pierdes. Así, te exigen que te ubiques: si eres creyente en alguna espiritualidad, (por muy critica, profunda, reflexiva que sea) te vas a la derecha. Si te atreves a cuestionar la realidad política económica social vigente: te vas a la izquierda.
     Porque la Derecha, en el mundo de los mercaderes, es la de las buenas conciencias, la de los que están “contra el aborto” (aunque sus políticas sociales provocan la muerte, la miseria, la explotación sexual de millones de infantes que “gracias a Dios” no fueron abortados.
Porque dicen tener su dios.  Que les premia con la prosperidad a cambio de los rituales convenidos.  La Derecha dice ser Patriota cuando los Mercaderes fuereños les amenazan su territorio de venta. No tienen empacho en asociarse con cualquier extranjero y someter a sus “paisanos” a condiciones infrahumanas de vida. Eso sí, hay que tener cuidado con la Izquierda.
    La Izquierda, según los Mercaderes, es la de los “oposi-todo”. Los amargados, los furiosos ciudadanos que no han accedido a las mieles del Paraíso Capitalista.  La izquierda es fácil de engañar. Obsequiarles señuelos y hasta venderles escopetas, mientras los Ricos Mac Patos gozan observando. Los Caudillos Vitalicios, los regala-despensas, los sindicatos de líderes millonarios y obreros engañados, los burócratas clasistas (se creen una Clase Única y Conductores Omnímodos de la “masa proletaria ignorante).  Los “Progresistas” que creen “cool” criticar a los creyentes y que la única iglesia que ilumina es la que arde… Pero son incapaces de ir a la sierra, acompañar migrantes como el Padre Solalinde o ignoran el intenso trabajo  de  miles de creyentes (y no creyentes) que luchan codo a codo con defensores de los derechos sociales, de la tierra, de las Comunidades y de la libertad de pensar, construir, soñar y crear solidarios.
La derecha y la izquierda a modo, serán lo mismo en manos de los Señores del Capital: Simples modos de maniobrar para controlar rabias y fobias. Campañas que confronten y desatraigan con síntomas en vez de atender las raíces del mal.


  • ·         Economía: El arte de sacar la máxima utilidad con el mayor sudor ajeno. Y de ser posible, solo con dinero público, para no arriesgar el propio. (Socializar las pérdidas, privatizar las ganancias).  Las “Crisis” tan recurrentes en el modelo capitalista son la forma de sacudir el piso para ver quienes quedan de pie, arrebatar lo que se pueda de los caídos y dejar descansar un poco a los pequeños y medianos empresarios antes de pasar a las nuevas “crisis”.  Porque no crean ustedes. Los grandes, muy grandes empresarios que invierten y crean las bolsas de “valores” y que crean las “calificadoras”(incluidas las que reciben sobornos como Moodys) nunca van a quedar en la ruina.  Perderán empresas: pero como también controlan el poder, confían en que con dinero público volverán a las andadas.
  • ·         Religión: el arte de consolar a los esclavos con la promesa de que si rezan por la conversión del explotador, entonces tendrán asegurado el Cielo. (aunque el explotador crea en otro dios: el Señor-Demiurgo de la Avaricia y la violencia).  El ejemplo clásico será siempre el sátiro Marcial Maciel.  Ejemplo de cómo un mentiroso puede controlar millones de dólares, puede tener amantes, puede violar infantes y corromper almas, puede morirse con un exorcista al lado… mientras predica ser “veraces”, ser fieles a un Jesús Cristo (falsificado), predica la castidad, la pureza y la ortodoxia mas rigurosa en la liturgia. O en otros sentidos, una experiencia consoladora, ingenua y fantástica que también puede vender milagros, ángeles y cursos para comprender la sabiduría de los Budas en cinco días y en cómodas mensualidades.
  • ·         Cultura: Todo aquello que puede atraer el turismo.  Que pueda funcionar para apoyar el comercio local frente al importado. La Cultura puede servir para “sentirse mexicanos” mientras dura un partido de futbol o para satisfacer a quienes no tienen ganas de buscar la belleza y se satisfacen con aparecer en revistas “alternativas” y  “provocadoras de las buenas conciencias”. 
  • ·         Deporte: Es un negocio más. Y en ocasiones podría servir para la salud.
  • ·         Educación: es el modo para poder acceder a los buenos empleos que el Capitalismo reserva para quienes tengan de 20 a 40 años. En ocaciones, la Educación puede tener valores: la obediencia, la disciplina laboral, el respeto a los gobernantes, las buenas maneras en el pedir.  No esperen ustedes conceptos como solidaridad, Comunidad, Discernimiento, Criterio, autonomía y reflexión. Quizás sí en la palabra, pero no se confíen: en boca de los defensores de éste Mundo de Mercaderes las palabras significan otra cosa.
  • ·         Moral I : Es algo que sirve para presentarse al público como alguien con “manos limpias”, que lucha “por el bienestar de la familia”, que es de “valores”. 
  • ·         Moral II: Es un árbol que da moras.  Y si fuera un estanque, el “político” debe flotar sobre el para no mojarse.

El escenario del Mundo, visto desde éste monte, en ésta noche de reflexión, es desafiante.  Hay mucha violencia en el mundo, mucho engaño, corrupción, traidores y cobardes. El mundo está en la locura que destruye la Naturaleza: tierra, agua, viento, energía, son viciadas.  El Ser Humano ha perdido sentido del Equilibrio y el Justo Medio, el Arkhé.  

La Comunidad está vista como algo anacrónico, fantasioso, inútil.  O acaso, se puede prostituir también. Como todo. 



Yo soy Sinarquista.  

El Mundo de los Mercaderes me quiere poner en la derecha porque creo en el Espíritu.  

Pero cuando se entera que disiento de su moral miope e hipócrita y que pienso en la Humanidad como un proyecto vital donde el ser humano se realiza en Comunidad y que para lograrlo hay que conseguir la Justicia Social, la salud, la vivienda, la educación, el conocimiento, el alimento, la participación plena de todas y todos… Entonces me ubica en la izquierda.

     Pero yo disiento también cuando no acepto los señuelos.  No creo que cualquiera que se diga de izquierda sea realmente justo, solidario y libertario. 

Yo Creo profundamente en que como Humano me relaciono en cuatro dimensiones: Conmigo mismo, con mis semejantes en Comunidad, con la Naturaleza y con lo Trascendente. 

Creo que formamos parte esencial de la Natura, como dijera el Padre Teilhard de Chardin. Somos la noosfera, la Conciencia de la Natura.   Por muy inconcientes que parezcamos. 

Y ciertamente, es curioso: Hoy, siglos después que nuestros Abuelos, nos damos cuenta que efectivamente, de nosotros depende el equilibrio del Universo. Es nuestra Guerra Florida. 

Creo en la Evolución de lo Humano. En el despertar de éste sueño y que no se queda en la experiencia individual del temazcal sanador.
    Creo que es sanando todas las relaciones como lograremos que aparezca el Hombre Nuevo, la Mujer Nueva en nuestra Tierra.


    Y el tiempo de los Mercaderes, sus juegos sangrientos de guerra, sus señuelos, desaparecerán como los tiranos y charlatanes de la Historia.      



Volveré a la Ciudad.  Seguiremos Construyendo Comunidades Autogestionarias y abanderando las luchas sociales, populares, por la Nación, la Justicia, la Dignidad, el Honor, la Comunidad.





Y volveré como Guerrero.  Porque he comprendido esa vieja sabiduría del equilibrio del mundo, el restablecer el orden cósmico que nos fue encomendado.