![]() La historia de la primitiva población de Anáhuac es tan oscura y está alterada con tantas fábulas (como al lado de los demás pueblos del mundo), es imposible atinar con la verdad. Es cierto e indubitable, así por el venerable testimonio de los Libros Santos, como por la constante y universal tradición de aquellos pueblos, que los primeros pobladores de Anáhuac descendían de aquellos pocos hombres que salvo el Diluvio Universal la Providencia, para conservar la especie humana sobre la haz de la tierra. Tampoco puede dudarse que las naciones que antiguamente poblaron aquella tierra, pasaron a ella de otros países más septentrionales, que muchos años o siglos antes se habían establecido sus mayores. En esto dos puntos están acordes los historiadores toltecas, chichimecas, acolhúas, mexicanos y tlaxcaltecas; pero ni sabemos quiénes fueron los primeros pobladores, ni el tiempo en que pasaron, ni los sucesos de su transmigración y de sus primeros establecimientos. Varios de nuestros historiadores que han querido penetrar este caos, guiados por la débil luz de las conjeturas, de fútiles combinaciones y de pinturas sospechosas, se han perdido entre las tinieblas de la antigüedad y se han visto precisados a votar narraciones pueriles o insubsistentes. Algunos autores fundados en la creación de los pueblos americanos y en los huesos, cráneos y esqueletos enteros de extraordinaria magnitud que en varios tiempos y lugares de la nueva España se han desenterrado, han creído que los primeros pobladores de aquella tierra fueron gigantes. Yo no dudo, que los hubo en esta y en otras partes del América, pero no creo que hubiera jamás nación entera de ellos, sino que fueron individuos extraordinarios de las naciones conocidas, o de otras anteriores que ignoramos, ni puede averiguarse el tiempo de su existencia. La primera nación de que tenemos algunas, aunque escasas noticias, es la de los toltecas. Estos desterrados, según dicen, de su patria Huehuetlapallan, parís según conjeturas, del reino de Tollan, de donde tomaríamos el nombre,16 situado al norte o noroeste de Nuevo México, su peregrinación en el año 1 técpetl, que fue el 511 de la Era Vulgar. En cada lugar detenían el tiempo que les sugería su antojo, o exigían las necesidades de la vida. En donde les pareció oportuno hacer más larga mansión, fabricaban casas, llevaban la tierra y sembraban las semillas de maíz, de algodón y otras que consigo llevaban para proveerse de alimento y vestido. Así vagaron dirigiéndose siempre hacía las partes meridionales, por espacio de una Edad, que son 104 años, hasta arribar al lugar que llamaron Tollantzinco, distante unas 18 leguas del norte del lugar donde algunos siglos después se fundó la ciudad de México. En toda su larga peregrinación iban siempre regidos de cierto número de capitanes o señores, que eran siete cuando arribaron a Tollantzinco. En este país, quisieron fijarse, sino apenas pasados 20 años se retiraron 14 leguas hacia el poniente a las tierras de un río en donde fundaron la ciudad de Tollan, del nombre de su patria, la más antigua de la tierra de Anáhuac, y una de las más célebres en la historia mexicana. Esta ciudad fue constituida metrópoli de la nación y corte de sus reyes. Comenzó a la monarquía de los toltecas, según refiere susto sus historiadores, en el año VII ácatl, que fue el 667 de la Era Vulgar. Y luego 384 años. Ved aquí la serie de sus reyes, la expresión del año de la Era Vulgar, en que comenzaron a reinar. Chalchiuhtlanetzin, en el ……………… 667 Ixtlicuechahuac, en el ………………….. 719 Huetzin, en el ……………………………….. 771 Tolteuh, en el ………………………………… 823 Nacáxoc, en el ………………………………. 875 Mitl, en el ………………………………………. 927 Xiuhtzaltzin, en el …………………………. 979 Topilzin, en el ……………………………… 1031 No es de extrañar que sólo ocho monarcas renacen en poco menos de cuatro siglos; porque tenía aquella nación la extravagante ley de que ninguno ocupar el trono más tiempo ni menos de un siglo tolteca, que constaba como el de los mexicanos y demás naciones cultas, de 52 años. Si el rey cumplirá el siglo en el trono, dejaba luego el gobierno y entraba otro en su lugar; si moría antes como era regular, quedaba gobernando a nombre del difunto la nobleza, hasta completar los 52 años. Así dio en la reina Xiuhtzaltzin, que habiendo muerto a los cuatro años de reinado, le sustituyó la nobleza y gobernó los restantes 48 años. Policía de los toltecas Los toltecas fueron celebrar hicimos por su cultura y por su excelencia en las artes, de tal suerte que los siglos posteriores se dio por honor en nombre de toltecas a los artífices más sobresalientes. Vivieron siempre en la sociedad, congregados en poblaciones bien arregladas bajo la dominación de sus soberanos y la dirección de sus reyes. Fueron poco guerreros y más adictos al cultivo de las artes que al ejercicio de las armas. A su agricultura se reconocieron deudoras las posteriores naciones, del maíz del algodón, de Chile y de otros utilísimos los frutos. No solamente ejercieron las artes de primera necesidad, sino aún aquellas que sirven a la magnificencia y a la curiosidad. Sabían fundir en todo género de figurar el oro y la plata que sacaban de las entrañas de la tierra, y labraban primorosamente toda especie de piedras. Esta fue la arte que los hizo más célebres en aquel reino. Pero para nosotros nada los hizo más recomendables que el haber sido inventores o a lo menos reformadores del método de contar los años, de que usaron los mexicanos y demás naciones cultas del Anáhuac; lo cual supone, como veremos, muchas observaciones prolijas y conocimientos precisos de la astronomía. El caballero Boturini, sobre la fe de las historias de los mismos toltecas, dice que, habiendo estos reconocido en su antigua patria Huehuetlapllan el exceso de casi seis horas del año solar sobre el civil de que usaban, lo arreglaron por medio del día intercalado cada cuatro años; lo cual ejecutaron, dicen, ciento y tantos años antes de la Era Cristiana. El mismo autor refiere que el año 660 de Cristo, reinando Ixtlicuechahuac en Tollan, Huematzin celebre astrónomo, convocó, con acuerdo del rey, a los sabios de la nación y pintó en ellos aquel gran libro que llamaron Teoamoxtli (libro divino) en que con distintas figuras se daba razón del origen de los indios, de su dispersión después de la confusión de las lenguas en Babel, de sus peregrinaciones en el Asia, de las primeras poblaciones que tuvieron en el continente de la América, de la fundación del imperio de Tula y de sus progresos hasta que el tiempo; de los cielos, signos y plantas; de su calendario, ciclos y caracteres; de las transformaciones mitológicas en que incluían su filosofía moral y por último de los arcanos de la sabiduría vulgar escondida entre los jeroglíficos de sus dioses, con todo lo pertinente a la religión, ritos y costumbres. Añade el citado caballero que los toltecas tenían notado en sus pinturas el eclipse solar acaecido en la muerte de nuestro Redentor, en el año VII tochtli, y que y que habiendo algunos españoles doctos e instruidos en las historias y pinturas de los toltecas, confrontado su cronología con la nuestra, hallaron que aquella nación numerada, desde la creación del mundo hasta el tiempo que nació Jesucristo, 5,199 años; que es puntualmente la cronología de la Iglesia Romana, siguiendo el cómputo de los Setenta. Sea lo que fuere de estas anécdotas del caballero Boturini, que dejó a juicio libre de los lectores prudentes e instruidos, es cierto que los toltecas tenían noticia clara y nada equivocada del Diluvio Universal, de la confusión de las lenguas y de la dispersión de las gentes, y aún nombraban los primeros progenitores de su nación que se separaron de las demás familias en aquella dispersión. Es igualmente cierto, como haremos ver en otro lugar (aunque increíble a los críticos del Europa, acostumbrados a medida por un rasero a todas las naciones americanas), que los mexicanos y demás naciones cultas tenían su año civil tan arreglado por medio de los días intercalados al solar, como los romanos desde la ordenación de Julio César, y que ésta es actitud se debió a las luces de los toltecas. Por lo que mira a su religión, eran idólatras e inventaron, a lo que parece, de mayor parte de la mitología mexicana; pero no hay vestigio de que usarse jamás de los bárbaros sacrificios que fueron tan frecuentes entre las últimas naciones que poblaron aquella tierra. Los historiadores texcucanos creen que los concretas fueron los que colocaron en el monte Tláloc aquel ídolo célebre del dios del agua, de que hablaremos adelante. Ellos fueron ciertamente los que fabricaron en honor de su favorito dios Quetzalcoatl la altísima pirámide de Cholula, y verosímilmente las famosas de Teotihuacán, en honor del sol y de la luna, que hasta hoy subsisten. El caballero Boturini creyó que los toltecas fabricaron la pirámide de Cholula por remedar la torre de Babel; pero la pintura moderna que alegra en confirmación de ese error, que es común en el vulgo de la Nueva España, es obra de un cholulteca ignorante y contiene falsedades, anacronismos y despropósitos. En los cuatro siglos que duró la monarquía de los toltecas se multiplicaron considerablemente y fundaron grandes poblaciones por toda aquella tierra; pero las estupendas calamidades que le sobrevivieron en los primeros años del reinado de Topiltzin, acabaron con todo su poder y felicidad. El cielo les negó por algunos años el agua necesaria a sus cementeras, y la tierra los frutos de que se alimentaban; el aire y inficionado de mortal corrupción llenaba cada día la tierra de cadáveres, y de terror y consternación los ánimos de los sobrevivientes a la ruina de sus nacionales. Pereció de hambre o de enfermedad mucha o la mayor parte de la nación; murió Topitzin a los 20 años de su reinado, y con él se inició la monarquía el año II Técpatl que fue él ni 52 de la Era Vulgar. El resto de la nación, huyendo de la muerte y solicitando remedio a tantas desgracias en otros climas, abandonó aquella tierra y se apareció en diferentes países. Unos se dirigieron hacia Onohualco y Yucatán, y otros hacia Quauhtemallan; pero quedaron en el reino de Tula varias familias esparcidas en el valle de México, en Cholula, en Tlaximaloyan y en otros lugares, y entre ellas dos principales hijas del rey Topitzin, cuya posteridad emparentó con las casas reales de Tezcuco, de Culhuacán y de México. Estas familias conservaron las memorias de la nación, su mitología, sus semillas y sus artes. Las pocas noticias que hemos dado de los toltecas son las únicas que nos han parecido dignas de algún crédito, es escuchando varias narraciones pueriles y fábulas de que han hecho uso sin dificultad otros historiadores. Apreciaría más haber visto el libro divino de que hace mención el caballero Boturini, y que cita en sus apreciables manuscritos Dn. Fernando de Alva Ixtlilxóchitl, por poner el mayor los los sucesos de aquella célebre nación. Tomado de: “Historia antigua de México” de Francisco Javier Clavijero. Editorial Porrúa, 1945. México. ____________________ Autor; Guillermo Marín. Antropólogo. De su Trabajo en Toltecayotl.org Nota de Toltecáyotl: Es interesante ver como el historiador relata claramente la conciencia histórica de los antiguos habitantes de lo que hoy llamamos México, que el nombre verdadero es ANÁHUAC; “La historia de la primitiva población de Anáhuac (…) que los primeros pobladores de Anáhuac descendían de aquellos (…) En esto dos puntos están acordes los historiadores toltecas, chichimecas, acolhúas, mexicanos y tlaxcaltecas.” Otro dato curioso es como el propio Clavijero critica el eurocentrismo en 1780; “como haremos ver en otro lugar (aunque increíble a los críticos del Europa, acostumbrados a medida por un rasero a todas las naciones americanas), que los mexicanos y demás naciones cultas…”. |
Revista de Filosofía, Espiritualidad,Historia,Herencia Ancestral y herramientas para la reflexión y la acción social-comunitaria.
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martes, 24 de septiembre de 2013
LOS TOLTECAS. Francisco Javier Clavijero (1731-1787)
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jueves, 29 de noviembre de 2012
JUVENTUD, PATRIA Y REVOLUCIÓN PENDIENTE
JUVENTUD, PATRIA Y REVOLUCIÓN PENDIENTE
Editorial. Revista La Otra Patria. Movimiento Nacional Sinarquista
La Juventud Mexicana está viviendo una etapa semejante a la que han atravesado todos los Pueblos y Culturas en su hora fundacional o de expansión y crecimiento.
Etapa análoga aún con las señales claras de desafío, pues se descubren cercados, censurados, rodeados de sus enemigos.
Según Althausser, 7 Aparatos Ideológicos son usados por el Sistema que les aniquila y explota, mencionamos éstos:
- El Estado corrupto al servicio de grupos de poder
- Los Medios de Comunicación masiva con "valores" y "virtudes" que justifican todo lo peor de ésta etapa.
- Una religiosidad supersticiosa,sin compromiso social, no pocas veces aliada a grupos del Sistema.
- Un Sistema Escolar absolutamente estupidizado y mal hecho para el Ser Humano pero perfecto para crear rebaños.
- Partidos Políticos e instituciones supuestamente opositoras que funcionan exactamente igual que los Partidos e instituciones que "combaten".
- La violencia como monopolio de los dueños del Poder. Sí: la criminalidad tiene sus nexos claros con el Poder político.
- Un Modelo de Producción (empresas,tratados y acuerdos económicos) que sirve a un sector menor de la sociedad a costa de amplios sectores con condiciones de vida precarios y en caída.
Ante ésto, a la Juventud Mexicana le quedan dos caminos:
O MILITA O PERECE
O se hace militante y actúa o se cruza de brazos a esperar que le toque la guadaña.
Ignorar ésta realidad es imposible.
"Ahora bien, si el problema de las juventudes resulta que es un problema de milicia, el mismo que se le plantea a todo soldado, la tarea inmediata es la de acercarse con precisión y rigor al siguiente triple manojo de cuestiones, esenciales en todos los ejércitos:
a) ¿Cómo ha de equiparse?.¿ Qué instrumentos debe elegir para sus luchas?.
b) ¿Cómo ha de moverse. Cuál debe ser su estrategia y qué clase de pactos y de auxilios le convienen?.
c) ¿Qué metas persigue. Cuáles son los objetivos y las conquistas inmediatas o lejanas que pretende?".
El camino se vuelve claro, cuando se han resuelto en lo esencial, éste manojo de cuestionamientos.
La solución de éstos tres grandes temas equivale de hecho a la realización victoriosa de la Revolución Nacional, consigna fundamental y única de las Juventudes.
Sin olvidarnos ni un minuto de LA REALIDAD MEXICANA DONDE NOS ENCONTRAMOS ACAMPADOS.
Repasemos la Tercera. Para tener claro,cuales son los principios esenciales que si no se cumplen, llevarán a la Ruina Histórica a nuestro Pueblo y nuestra vida misma.
2. MEXICO COMO PATRIA.
Pero la Patria es Eterna y Soberana. La Patria nace desde siglos ancestrales y va a sobrevivir a las generaciones actuales. La Patria, como la entendemos desde ésta Revolución Nacional Pacífica, es una HERENCIA ANCESTRAL y UN PROYECTO DE DESTINO COMPARTIDO.
Este es el punto de arranque: La Patria nace del Pueblo. El Estado debe servir a la Patria. Si el Estado sirve a intereses ajenos a la vida digna del Pueblo, el Estado debe ser cambiado.
La Unidad de la Patria, por lo tanto, significa la Unidad del Pueblo en la búsqueda de sus objetivos: VIVIR CON DIGNIDAD. El Estado se convierte, así, en el instrumento histórico de la Patria ante la cual deben plegarse los intereses comerciales, trasnacionales, oligárquicos. Y el Destino Histórico solo podrá cumplirse cuando la CULTURA del Pueblo Mexicano, pluri diversa y creativa pueda resurgir sanada, crítica, libertaria.
3.- LA ETICA DE LO COMUNITARIO
Así como hay una ética personal, que lleva a cumplir deberes y ejercer derechos, hay una ética de lo colectivo.
Siendo una Sociedad que tiene que coexistir, no puede guiarse por la moral simplona del liberalismo individualista, que pretende la libertad total como único valor dominante.
A tal grado, que incluso la disciplina moral personal necesaria se vuelve prescindible.
De ahí la falta de compromiso, la poca pro actividad, el consumismo, la avaricia y el desinterés por el Otro y la Otra.
Necesitamos aprender a vivir en comunidad. A dialogar, a reclamar, a proponer, a construir en común.
Esta es la medida de la MORAL y la ETICA de la Revolución Nacional Pacífica que la Juventud necesita imponer de sabia manera.
El justo medio, el equilibrio correcto entre la PERSONA y la COMUNIDAD.
4. REPUBLICA SOCIAL Y SOCIEDAD COMUNITARA
Cada época,tiene sus resortes. Y en cada época, hay eficacias propias. Ignorarlas,supone permanecer al margen del éxito.
Pues bien, nuestros tiempos de masificación suponen que las MASAS son los instrumentos únicos de la restauración de la Patria y la Justicia Social para el Pueblo Mexicano.
Puede entenderse que en otras épocas históricas, bastaban élites reducidas que con acciones bien dirigidas lograban transformaciones o incluso, fundar naciones y grandes proyectos históricos.
"Pero hoy no rigen tales remedios. No hay Patria grande, libre y fuerte si no tiene como resorte una enorme plataforma hecha con el aliento de las masas. Lo que no quiere decir que éstas sean unas informes multitudes, al margen de la disciplina y de la acción jerarquizada. Al contrario, son ellas quienes con más facilidad y naturalidad se colocan en su sitio, y desde él responden y cumplen las consignas de sus jefes".
La Revolución Nacional de las Juventudes Mexicanas no puede prescindir de las masas. Es falso pensar que éstas nunca aceptarán enarbolar una Bandera Patriótica, Social, Libertaria y exigente.
Eso lo dicen y lo piensan quienes tienen el pecho reducido y su voz es excesivamente débil y vacilante para la atracción poderosa de las masas. Pues,por el contrario, las masas mexicanas están esperando y clamando por la presencia de una VOZ nacional verdadera.
Las Masas han de organizarse como PUEBLO. Esto significa, que las multitudes acostumbradas a lo inmediato y a que les engañen, o dejarse engañar, tienen que aprender a organizarse en cooperativas, en proyectos comunitarios, en espacios comunes de participación.
Tienen que aprender a levantar la mano y hablar con dignidad y escuchar a los que hablan.
Tienen que aprender a expresarse como COMUNIDAD. Como Equipos de trabajo y de Acción Política Eficaz.
Esto significa, visto desde la Base:
PERSONAS CONCIENTES organizan COMUNIDAD.
COMUNIDAD ORGANIZADA forma redes.
Las Redes, forman PUEBLO.
PUEBLO convierte a la MASA INFORME en instrumento de su propia liberación y realización Nacional y Social.
5.- PLANIFICACIÓN DEMOCRÁTICA REAL
Entre nosotros, no existen los viejos discursos de división del trabajo para entender los mecanismos de cambio social.
Elegimos el concepto de CONCIENCIA DE PUEBLO. Por ser más propio de una cultura que entiende SIMBOLOS y SIGNOS más que ruidosos tecnicismos económico-filosóficos europeos.
Conciencia de Pueblo significa que las Comunidades organizadas construyen una modalidad de Sociedad diferente a las sociedades cerradas y estancadas.
Es decir: al ser el Pueblo, una red de cooperativas, empresas autogestionadas, organizaciones sociales, proyectos locales engarzados con proyectos sociales más amplios, impide el discurso del Partido Unico.
No hay partidos únicos, por lo tanto, el totalitarismo de Estado, no va con nosotros.
La Conciencia de Pueblo lleva a un esfuerzo constante por buscar lealtad a los objetivos eternos de todo ser humano: Satisfacer las necesidades básicas sociales y garantizar la vida digna. Más aún: llevar a la Evolución plena de todas sus capacidades al Hombre y la Mujer de México.
El Estado, solo es necesario para garantizar éste proceso. Pero no puede sustituirle ni imponer. Pero debe defender al Proceso Revolucionario de las fuerzas corruptas y violentas que sostuvieron y pretenderán restaurar los viejos regímenes de privilegios y corrupción. Sobre todo, atajar la propaganda que nos señalará como "peligros para la libertad de mercado", "herejes", "radicales fanáticos", entre otras cosas que seguramente escucharán los que logren llevar a cabo éstos cambios sociales.
6.- ACCION POLÍTICA EFICAZ
El Sistema Político actual, envenenado por demagogias individualistas o totalitarias (que son un modo de ocultar los primeros), ha hecho un ser humano que teme al compromiso y la militancia.
Nuestra Lucha pasa por romper paradigmas cómodos y que cualquier partido practica, como es la militancia asalariada y solo por tiempos electorales:
- Es necesaria una estructura política bien organizada, disciplinada,eficaz.
- Es necesario tener jerarquías en la lucha. Pero las jerarquías tienen que estar en función de los objetivos de la lucha. Esto significa que tienen que organizarse equipos de trabajo con coordinadores, con cuadros militantes y dirigentes bien definidos. La ilusión de que "todos somos jefes" es producto de que en otras organizaciones sociales, tradicionalmente, los "jefes" y "Lideres" son un conjunto de avaros y aprovechados.
Esto pasa en los Partidos y Sindicatos fieles al espíritu del Capitalismo. Pero entre nosotros, no debe ser así. La formación de Cuadros es un requisito para poder acceder a liderazgos. Y la formación obligatoria, tiene que ver con el TRABAJO DE BASE. Esto es: Quien asume un rol de dirigente, tiene que haber sudado en las calles, organizando cooperativas, visitando vecinos para organizar uniones de colonos, repartiendo folletos en las empresas para incitar al Sindicalismo auténtico.
- Es necesario tener una visión de lucha social amplia: Tiene que coincidir la lucha del ecologista con la del cooperativista, la del defensor de derechos humanos con la del que organiza sindicatos, la que defiende la soberanía nacional con el que construye proyectos de educación crítica y el de la tecnología social, con el que trabaja la cultura.
- Mucho cuidado con caer en el juego sucio de los divisionismos por cualquier tema. Católicos vs ateos, ateos vs paganos, urbanos vs rurales, sindicatos vs cooperativistas, norte vs sur, indígenas vs estudiantes.... Somos un espíritu nuevo que va a construir una Sociedad Nueva con lo que tenemos ahora. Si caemos en el truco de dividir por cualquier etiqueta vamos a estancarnos y otra vez, el ganador será el Sistema que sí sabe unificar en sus cúpulas a los privilegiados (sean católicos o paganos o ateos, sean blancos capitalistas o caciques lugareños de rasgos indígenas). El capitalismo une para la dominación, nosotros unamos para construir la Patria Libertaria.
7. NO SOMOS MESIAS NI TENEMOS DOCTRINAS TERMINADAS.
Esto es lo más difícil para muchos: No tenemos un Mesías, ni un Caudillo, ni siquiera una Doctrina Terminada inmutable.
Somos un espíritu que empuja un renacer histórico. Pero no tenemos esotéricas bolas mágicas. Acudimos a las Ciencias Sociales, pero las Ciencias mismas evolucionan.
Así que tenemos que asumir que nuestra lucha va a evolucionar constantemente. Si aceptamos que no hay sociedades perfectas o tan imperfectas que "nada" pueda hacerse, podremos evolucionar.
Y seremos una Revolución de Conciencias más que de simples cambios de colores en las fachadas de una arruinada Patria convertida en mercado donde imperan los traficantes de sueños y los avaros.
8. JUVENTUD Y REVOLUCION
La Juventud, rebelde, heroica, solo podrá cambiar el oscuro destino colectivo en la medida que rechace la mediocridad y la ineptitud. Que reniegue de un supuesto "destino imposible de cambiar". Que entienda que solo los mediocres usan con demasiada frecuencia el pretexto de que "nada puede hacerse".
Preferimos mil veces los errores de la Juventud que busca la Justicia, a la moribunda y mal oliente conformidad de los supuestamente expertos.
Discurso a las Juventudes. Ramiro Ledesma. 1935.
Dinámica Sinarquista. Juan Ignacio Padilla.
¿Como trabajar con el Pueblo? Clodovis Boff.
Hacia la Sociedad Comunitaria. Magaña Negrete.
Mitos y Cultura. Mircea Eliade
El Heroe de las Mil Caras. Campbell.
Discurso de Salvador Allende en Guadalajara. 1973
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¿POR QUÉ EL CAPITALISMO NO FUNCIONA?
Editorial. Revista Sinarquía.
Funciona para generar altas ganancias a un sector reducido de la sociedad. Pero eso lo pueden hacer piratas y mafiosos de toda la vida.
Pero si se piensa en un proceso que resuelva necesidades básicas de TODA LA ESPECIE HUMANA sin sacrificar ni la Naturaleza, ni la convivencia solidaria, ni la dignidad personal, entonces el Capitalismo no está funcionando.
Aún el empresario exitoso y derrochador de ahorita, puede perderlo todo con un secuestro, con una "crisis" o por las mañas de un banco tramposo.
Buró de Crédito por ejemplo. Si un banco debe millones al fisco, no pasa nada. Es más, el Sistema Político le va a dar su FOBAPROA si se lo pide.
Pero si usted, PYME o PERSONA FISICA, recibe un cobro indebido de alguna compañía y lógicamente no paga. Se va directo a Buró con "mal historial" y se le van a negar nuevos créditos. ¿Es o no una trampa?
En las empresas, en Recursos Humanos, se premia al sumiso, al que disimula. Pero muy pocas empresas favorecen EN LOS HECHOS el trabajo en Equipo. Que algun trabajador levante la mano y señale errores es motivo de que lo corran. Pero si el dueño contrata a un "Especialista" que le señale el mismo error, entonces le paga más y hasta lo premia. ¿Es o no una estupidez e injusticia?
Hay millones de adultos sanos, con experiencia, con conocimientos, con responsabilidades pero sin empleo y sin prestaciones. Pero hay millones de niños/niñas trabajando en las calles. En Recursos Humanos son más burocráticos que en los Gobiernos pues sus perfiles son básicamente los mismos:
Una persona sirve si está entre los 20 y 40. Si es atractivo físicamente, si no tiene problemas de dinero y si no ha tenido la mala fortuna de estar en empresas precarias e inestables. ¿Es o no una miopía y también estupidez?
Si un trabajador hace algo indebido ( sin llegar al delito, que ya sería otra cosa) puede ser boletinado y bloquearle su contratación en otra empresa. Pero si una Empresa roba, escamotea, "jinetea", fraudea al Trabajador...NO PASA NADA!!!!
Esto, ya es un delito por parte de la EMPRESA FRAUDULENTA. Pero no hay Autoridad que lleve un control y tome acciones contra éste tipo de empresas. Si acaso, hay para "quejas" como consumidor. ¿Es o no una clara injusticia y ROBO?
El Capitalismo no acepta la planificación social ni nacional de la economía. Pero en cambio, sí planifica y controla perfectamente todos sus procesos como empresas, en los acuerdos y pactos internacionales. Entonces, significa que la Planificación es rechazada solo para poder actuar por parte de los que SI ESTAN GANANDO BIEN.
¿Queda claro que el Capitalismo funciona solo para ganar unos pocos sin pensar en la humanidad total?
Una persona sirve si está entre los 20 y 40. Si es atractivo físicamente, si no tiene problemas de dinero y si no ha tenido la mala fortuna de estar en empresas precarias e inestables. ¿Es o no una miopía y también estupidez?
Si un trabajador hace algo indebido ( sin llegar al delito, que ya sería otra cosa) puede ser boletinado y bloquearle su contratación en otra empresa. Pero si una Empresa roba, escamotea, "jinetea", fraudea al Trabajador...NO PASA NADA!!!!
Esto, ya es un delito por parte de la EMPRESA FRAUDULENTA. Pero no hay Autoridad que lleve un control y tome acciones contra éste tipo de empresas. Si acaso, hay para "quejas" como consumidor. ¿Es o no una clara injusticia y ROBO?
El Capitalismo no acepta la planificación social ni nacional de la economía. Pero en cambio, sí planifica y controla perfectamente todos sus procesos como empresas, en los acuerdos y pactos internacionales. Entonces, significa que la Planificación es rechazada solo para poder actuar por parte de los que SI ESTAN GANANDO BIEN.
¿Queda claro que el Capitalismo funciona solo para ganar unos pocos sin pensar en la humanidad total?
miércoles, 19 de septiembre de 2012
MILITANCIA / COMUNITARIEDAD / TEIMOSÍA
49. MILITANCIA
98
.«Militancia», como palabra, suena a «militar», evidentemente. Pero nosotros sabemos que las«armas» del pueblo son normalmente otras, y que son muchas más. Unas veces podrá ser una huelga,una marcha callejera, una recogida de firmas, una declaración, un ayuno, una reivindicación de losderechos humanos conculcados, un trabajo paciente de concientización, una vigilia… Otras vecesconsistirá en adelantarse incluso a una necesidad que un grupo humano, un barrio, quizá no sabeformular… Y, evidentemente, reclamará para todos, de un modo u otro, la participación en el partido,en el sindicato, en el movimiento popular…Ser militante implica disponibilidad. De un auténtico militante -él o ella- se supone que estásiempre dispuesto: a cualquier hora, a cualquier llamada, para las reuniones de emergencia, para losprogramas de urgencia, para trabajos extra… Militante es aquél que está siempre disponible paratrabajar por el Pueblo.El militante siempre está con la guardia montada. Siempre está alerta. No duerme. No se lepasan las cosas.
Tiene una fina sensibilidad para detectar los intereses del pueblo, los desafíos, lospeligros, las oportunidades, el Kairós… allí por donde otros pasan desapercibidos. Tiene siempredespierto un sexto sentido que todo lo procesa desde la óptica de la Causa. El militante está siempre«al acecho».El militante es capaz de asumir riesgos. No es de los que buscan seguridad, de los que no semueven si no es por remuneración económica, de los que no ponen en juego nada de sí mismos, delos que nada hacen gratuitamente, «por amor al arte» (por amor puro a la Causa).
El militante poneen juego -y a veces con mucho riesgo- su tiempo, su paz, su futuro, su progreso personal, su derechoal descanso, su economía personal, la seguridad de su vida a veces… y todo ello, por ayudar alcrecimiento de conciencia del Pueblo, por defender los derechos del Pueblo, por ser intransigente conla injusticia, siempre «por la Causa».Al mismo tiempo, el militante es capaz de contagiar a otros esa misma actitud, ese mismoespíritu: de «servicialidad estructurada», de servicio «organizado», de combatividad en las luchas delmovimiento popular, de entrega a la Causa, de entusiasmo maduro. El militante irradia mística,contamina a los demás con su apasionada entrega, chorrea esperanza. Provoca una actitud militanteen los demás.
Contagia militancia. Porque ésta no es un activismo, sino un talante, un «espíritu» quebrota de lo más hondo de la persona.El militante sostiene a los compañeros, sostiene la esperanza del pueblo. «A pesar de». Contra toda esperanza. No se decepciona ante la «increíble inercia de lo real» (Guardini). Porque lamotivación de su lucha no es el éxito conseguido, sino la utopía, el espíritu que le inspira.El militante, si sabe superar la tentación de vanguardismo o de sustitución del Pueblo, no debetener miedo de su propia actitud de frontera, o incluso de vanguardia. Evidentemente, el militante noes masa. La militancia supone un cierto liderazgo. Por eso también es importante que cada militantesepa en qué áreas, en qué esferas, en que momentos está siendo convocado su espíritu militante, sucapacidad de militante. Debe tener la creatividad necesaria para adelantarse, para abrir camino.
Los mismos revolucionarios latinoamericanos, losmejores, -podemos pensar en líderes indígenas como Tupac Katari, el negro Zumbi de Brasil, Sandino,el Che Guevara…- han tenido esa gran capacidad de renuncia.
Los guerrilleros salvadoreños tienen aquel famoso poema: «si quieres entrar aquí…renuncia a todo interés personal».
Entre los Sinarquistas, también se repite con convicción:
"El Sinarquista no pide nada para sí: debe estar siempre dispuesto a entregarse a toda obra que redunde en beneficio colectivo, a prestar el concurso de sus fuerzas físicas, de su dinero o de su talento para poner remedio eficaz e inmediato a todo aquello que constituya un mal social"
Esa capacidad de renuncia, esa «ascesis» se manifestará en el dormir, en el comer, en el servicio concreto en lasmenudencias de la vida de cada día, en la capacidad de continuar siempre sin pasar factura dereconocimiento de los propios méritos, en el desprendimiento personal, en el distanciarse incluso de lomás lógico y legítimo, como la familia…
Seguramente en este sentido decía el Che que «el matrimonioes el sepulcro de los revolucionarios».
«Teimosia»
«Teimosia»
Y, claro, no se trata de una militancia que sea «flor de un día», o para una experiencia juvenil, opara una época de la vida como trabajador social o como internacionalista, por ejemplo.
Ni sólo paramomentos de entusiasmo: se trata de una militancia que vaya acompañada de lo que en Brasil sellama «teimosia» es decir, una cierta terquedad, una gran constancia, un auténtico aguante…
51. TEIMOSIA
Solamente teniendo cuadros de verdaderos militantes en el movimiento popular, en los partidos,en cualquier tipo de revolución que merezca el adjetivo de «popular», esos movimientos, esos partidosy esas revoluciones tendrán eficiencia.En ciertos momentos se ha rechazado en América Latina determinadas experiencias, con razón,porque algunos de sus militantes tuvieron sólo «momentos altos» de militancia. Les faltó esa terquedad, esa «teimosia», esa capacidad de renuncia, o ese saber renunciar a un protagonismo-legítimo en ciertos momentos-, en favor de la comunitariedad, de la organización.Todos recordamos figuras históricas de militantes del pasado. Pero también, sin duda, todos conocemos militantes modelo en nuestro propio entorno, hoy, aquí y ahora.
Sabemos distinguir perfectamente quiénes tienen auténtico «espíritu de militancia»: por su disponibilidad permanente, porsu desinterés personal, porque se nota que no trabajan «por un salario», porque no trabajan simplemente para «cumplir», porque están transidos de amor a la Causa, porque contagian pasión y esperanza, porque no pretenden figurar, porque siempre están en guardia… Porque son en verdad«militantes», en una palabra que puede decirlo todo.Como es una militancia no al servicio de un partido sino una militancia al servicio del pueblo (y sabemos que el pueblo sólo deja de ser masa y se hace Pueblo cuando se organiza), desde el principio la militancia ha de ser una militancia «en vistas a», «al servicio de» un pueblo organizable, de un pueblo que se organiza, o que ya está organizado. Si no, tendríamos solamente militantes francotiradores, quizá geniales, pero aislados. Estamos hablando de una militancia que puede ejercerse, evidentemente, en campos muy variados: en un partido, en el movimiento popular, con unaorganización determinada…
Pero nos referimos en todo caso a una militancia que al mismo tiempo tenga siempre presente esta intención. Porque para nosotros, por ejemplo, un partido no sería auténticamente «popular» si notuviera como Causa el Pueblo. Si un partido hace de sí mismo su propio objetivo, incurre en el mismo pecado que la Iglesia cuando hace de sí misma su propia causa. Tampoco puede olvidarse nunca que «la» Causa del Pueblo son muchas Causas, entrelazadas, y a veces en conflicto entre sí. En la defensa de la tierra, por ejemplo, pueden cruzarse el derecho primero de los indígenas con la necesidad de los labradores. En el mundo del trabajo pueden chocar intereses encontrados de las diferentes categoríaso sectores; muchas veces los trabajadores del campo y los trabajadores de la ciudad no acaban de sentirse «los trabajadores» en solidaridad de luchas. Y en cualquier ámbito de la lucha popular, losderechos, las peculiaridades, las reivindicaciones de la mujer deben atenderse como es de justicia y de compañerismo, sin caer en la fácil tentación machista que todavía ronda a muchos compañeros(hombres) de militancia.
La militancia en partido, en sindicato o en organización deberá tener la disciplina explícita que esos organismos exigen: debo respetar el programa, incluso el cronograma. No puedo ser unfrancotirador. Si estoy en un partido o sindicato, en un una organización popular, es evidente que debo tener más disciplina que si milito simplemente en un movimiento popular de masas más espontáneo…Porque si estoy en un partido o sindicato acepto sus leyes, sin negar la necesidad de una participación adulta y crítica en los mismos. Todo eso es también espiritualidad. Sabemos precisamente que algunos, incluso algunos más o menos grandes o célebres, fallaron porque no supieron respetar la disciplina.
Otros dejaron de ser grandes al romper la disciplina por vanidad, por protagonismo…No hay que dejar de señalar los límites de la militancia en un partido: no se puede absolutizar el partido. Hay que ponerlo siempre al servicio del pueblo… Pero al mismo tiempo saber someterse a las leyes, a los programas, a los cronogramas del partido. Porque la eficacia del partido dependerá de la fidelidad de los militantes a las propias causas y leyes del partido.Las izquierdas y movimientos sociales, patrióticos, en América Latina en los últimos años han reconocido que hubo partidos,movimientos, incluso ciertas revoluciones excesivamente vanguardistas, o hasta un poco caudillistas, y que de ciertos partidos en sí mismos se hizo una causa
. La idolatría del partido y el narcisismo del partido imposibilitaron que el partido supiera servir realmente al pueblo y que se pudieran contagiarlos mismos ideales, la misma fuerza, a números cada vez mayores, que es lo que debería haberinteresado…
APÉNDICE
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PARA UNA CONSIDERACIÓN CRISTIANA DE LA MILITANCIA.
El fundamento teológico y cristológico de la militancia estaría en aquella palabra-actitud de Jesúsque le llevó a confesar que «no he venido a ser servido, sino a servir».Los profetas fueron militantes esforzados, aunque muchos de ellos fueron llamados en las horasdel miedo («que yo no soy capaz», «que no sé hablar»…).
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PARA UNA CONSIDERACIÓN CRISTIANA DE LA MILITANCIA.
El fundamento teológico y cristológico de la militancia estaría en aquella palabra-actitud de Jesúsque le llevó a confesar que «no he venido a ser servido, sino a servir».Los profetas fueron militantes esforzados, aunque muchos de ellos fueron llamados en las horasdel miedo («que yo no soy capaz», «que no sé hablar»…).
Recordaríamos el centinela de Isaías, esa actitud de estar alerta.Juan Bautista, centinela de las vigilias de la llegada del Reino en Jesús, sabe convocar sinponerse en el centro («detrás de mí viene alguien que es antes que yo»: Jn 1, 30), da un impresionante testimonio de coherencia entre su vida y su predicación, sabe protagonizar una marchade penitencia y conversión, sabe incluso retirarse en favor de Jesús cuando llega el momento oportuno(«conviene que él crezca y yo mengüe», Jn 3, 30), denuncia sin rodeos la corrupción de los poderosos,y se mantiene militante hasta el final, hasta dar testimonio con su sangre.Jesús mismo, cuando exige renunciar, cargar la cruz, estar dispuestos a dejar la propia vida enla tarea, etc., está exigiendo esa especie de militancia cristiana. Y pide que al mismo tiempo nos consideremos «siervos inútiles: no hicimos más lo que teníamos que hacer».Ser cristiano es una militancia: vivir y luchar por la Causa de Jesús, el Reino. Ser militante, serservidor del Reino…
Es una militancia bastante profética, y al mismo tiempo ministerial… «El buen pastor da su vida por las ovejas. El asalariado no, porque a un asalariado no le importan las ovejas…»(Jn 10, 11-13).En términos no sólo más cristianos sino explícitamente eclesiales, diríamos que todo lo que sea «diakonía» y «ministerio» sería una especie de «militancia pastoral», al servicio del Reino de Dios.Para que precisamente el pastor no sea un funcionario, para que no haya como «momentos depastoral» o «servicios pastorales de fin de semana», sino una especie de actitud constante de«militancia pastoral». También se exigiría en términos cristianos esta acuidad de vista y de oído parasaber cuándo uno debe provocar un gesto profético, cuándo uno debe exigir quizá a los propiospastores una sensibilidad concreta, una palabra necesaria, una presencia oportuna.Se trataría siempre, en todo caso, de una militancia-por-el-Reino, «al acecho del Reino».
TEIMOSIA: Palabra brasileña que significa tesón, constancia, perseverancia, aguante. Es más «sensata» que lapalabra castellana «terquedad», y tiene una connotación militante.
8 Cl. BOFF, Os pobres e suas práticas de libertação , en PIXLEY-BOFF,
Opção pelos pobres , Vozes,Petrópolis 1987, págs. 230-247
100
Aquí podríamos recordar las palabras de Enmanuel Mounier: habremos de luchar mucho para que nuestras ideas no se tornen dogmas pero se mantengan intactas.
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jueves, 17 de mayo de 2012
ELOGIO DEL PENSAMIENTO CRITICO
Elogio del pensamiento crítico
| Texto leído en el evento En defensa del pensamiento crítico, realizado el miércoles 9 de mayo de 2012 en la sede de la Universidad Pedagógica Nacional. |
“ Quien quiera hoy día combatir la mentira y la ignorancia y escribir la verdad, tiene que vencer, por lo menos, cinco obstáculos. Deberá tener el valor de escribir la verdad, aun cuando sea reprimida por doquier; la perspicacia de reconocerla, aun cuando sea solapada por doquier; el arte de hacerla manejable como un arma; criterio para escoger a aquellos en cuyas manos se haga eficaz; astucia para propagarla entre éstos. Estos obstáculos son grandes para aquellos que escriben bajo la férula del fascismo, pero existen también para aquellos que fueron expulsados o han huido, e incluso para aquellos que escriben en los países de la libertad burguesa”.
Bertolt Brecht , “Cinco obstáculos para escribir la verdad”, en El arte y la política, Editorial Nueva Nicaragua, Managua, 1985, pp. 222-223. (Énfasis en el original).
“ ¿No tienes enemigos? ¿Cómo que no? ¿Es que jamás dijiste la verdad, ni jamás amaste la justicia?”.
Santiago Ramón y Cajal, citado en Eduardo Galeano, Los hijos de los días, Siglo XXI Editores, Buenos Aires, 2012, p. 386.
El término Pensamiento Crítico puede resultar siendo una abstracción y hasta tener un carácter t autológico, si no se precisa qué se entiende por tal denominación. Una abstracción que puede convertirse en un mero enunciado, que se repite sin mucho cuidado. Una tautología porque en rigor todo pensamiento que amerite tal nombre debería ser crítico con todo lo existente y consigo mismo. Pero como hoy se han entronizado en el mundo entero un conjunto de banalidades propias de un pensamiento único, un pensamiento sumiso y un pensamiento abyecto, adquiere sentido hablar de pensamiento crítico, no sólo para diferenciarse de estas formas sino para rescatar la esencia de una reflexión que no se quede en la mera contemplación, aceptación o apología de todo lo existente. En ese orden de ideas, y de manera algo esquemática, intentaremos precisar cuáles serían en nuestro sentir y entender las características del pensamiento crítico, que se encarna, por supuesto, en hombres y mujeres de carne y hueso, quienes son los pensadores y las pensadoras críticos.
1
Es un pensamiento histórico: El sistema capitalista se presenta a sí mismo como el fin de la historia, el mejor de los mundos, una realidad insustituible sin pasado ni futuro y la realización plena del presente perpetuo, que siempre gravita sobre lo mismo: sobre la producción mercantil y el consumo exacerbado. Ni antes ni después del capitalismo se concibe la existencia de otras formas de organización social, porque todo se sujeta al endemoniado ritmo de la pretendida “destrucción creadora”, que promete un reino eterno, aquí en la tierra, de opulencia y derroche. Para que todas estas falacias se impongan se hace necesario cortar los vínculos de los seres humanos con la historia, o mejor dicho, negar que nosotros somos seres históricos, que estamos anclados al mismo tiempo en el pasado, el presente y el futuro, y que en el pasado relucen los destellos de proyectos y alternativas de los vencidos que iluminan el futuro, para que el presente no aparezca como una fatalidad que tenemos que aceptar y contra la cual nada podemos hacer. Por eso, se ha impuesto la amnesia y el olvido, para que aceptemos que siempre ha existido y existirá el capitalismo, sin que podamos concebir otras formas de organización social y otras maneras de relacionarnos entre nosotros y con la naturaleza.
Para enfrentar esos prejuicios sobre la eternidad del presente capitalista, la historia debe ser un instrumento indispensable de análisis y reflexión que nos ayude a recuperar otras perspectivas, que nos recuerdan que el capitalismo es sola una relación social históricamente constituida, que no representa ni mucho menos el fin de la historia. El conocimiento histórico nos ayuda a comprender que el presente actualmente existente es el resultado de procesos complejos en donde, entre muchas alternativas, se impuso, a menudo con la violencia y la irracionalidad, solo una de ellas. En breve, el pensamiento crítico se sustenta en aquella célebre propuesta de Pierre Vilar de pensar históricamente, para ubicar, localizar, relativizar, fechar, explicar, comprender y contextualizar todos los procesos existentes, incluyendo al capitalismo.
2
Es un pensamiento radical: Para develar la injusticia y la desigualdad se hace necesario ir a la raíz misma de los fenómenos, con la finalidad de explicar sus causas fundamentales. Esto es lo que quiere decir el término radical, hurgar en el transfondo de los procesos, y no quedarse prisionero en el mundo de las apariencias. Un pensamiento radical supone escudriñar sin concesiones en los mecanismos que mantienen la dominación, la explotación y la opresión, llamando a las cosas por su nombre, y desmontando las falacias ideológicas que se emplean para encubrir con eufemismos la dura realidad. Por supuesto, la radicalidad del pensamiento no es una cuestión puramente lingüística o retórica, puesto que la misma utilización de ciertos conceptos (como capitalismo, imperialismo, clases sociales, desigualdad) implica la adopción de un punto de vista, que tiene consecuencias prácticas, en la vida de las personas que asumimos ese tipo de crítica radical.
3
Es un pensamiento anticapitalista: En sentido estricto, en la actualidad un pensamiento radical tiene que ser anticapitalista, porque durante dos décadas se nos anunció que el mercado perfecto se había hecho realidad tras la desaparición de la Unión Soviética y su imposición garantizaba el crecimiento ilimitado y la satisfacción, vía consumo, de las necesidades de todos los habitantes del planeta. Estas mentiras han quedado hechas añicos por la crisis capitalista que se ha extendido por el mundo desde el 2008, en la que se ha evidenciado que el costo de la crisis la pagan los trabajadores, y los pobres, como lo estamos viendo en la Unión Europea, modelo por excelencia del triunfalismo capitalista, pero que hoy hace agua por todos los costados y que sitúa al mundo en la peligrosa disyuntiva fascista de la década de 1930. Si las cosas son así y se ha hecho palpable que el capitalismo en lugar de contribuir a solucionar los problemas de la humanidad los tiende a agravar con su lógica mercantil, basada en el lucro y el crecimiento ilimitado, es necesario volverse a plantear una propuesta que vaya más allá del capital.
4
Es un pensamiento abierto: Para ser radicalmente anticapitalista es indispensable apoyarse tanto en las más diversas tradiciones revolucionarias como en el conjunto de las ciencias y las artes. El pensamiento crítico precisa del dialogo permanente con diversos legados emancipatorios que se han ido construyendo durante varios siglos en distintos lugares del planeta, entre los que sobresale el pensamiento de Marx y sus seguidores más lúcidos, el anarquismo, el ecologismo, el feminismo, el indigenismo y todo lo que ayude en el propósito de reconstruir una agenda de lucha contra el capitalismo y el imperialismo. Así mismo, como nos lo han enseñado los grandes pensadores de nuestra América y de otros continentes (como José Carlos Mariategui, Antonio Gramsci, George Lukacs), la reflexión crítica se enriquece en un dialogo fecundo con las ciencias y la técnica, un intercambio necesario para afrontar la crisis civilizatoria a la que nos ha conducido el capitalismo y en la cual todos estamos inmersos. Porque esa crisis no se comprende al margen de los impactos nefastos y contradictorios de las tecnociencias, lo que obliga a tener unos mínimos rudimentos sobre las mismas, que permitan esbozar una distancia crítica y mucha mesura y circunspección.
5
Es un pensamiento que cuestiona la idea optimista de progreso: Tras constatar los costos contradictorios de la filosofía de progreso, con todo su cortejo de muerte y destrucción, es pertinente cuestionar al progresismo, en todas sus variantes, y en especial el culto a la tecnociencia, por todas las implicaciones prácticas que tiene. Hoy, cuando se ha impuesto la razón instrumental y se ha generalizado el fetichismo de la mercancía que alienta la lógica irracional de producir para consumir en un círculo vicioso cada vez más destructivo, se torna urgente problematizar los proyectos progresistas que se sustentan en el tener sobre el ser, en la cuantificación abstracta propia de la mercancía despreciando el valor de uso, en la idea de consumir hasta el hartazgo como sustituto del buen vivir en condiciones dignas. La crítica a la filosofía del progreso es indispensable para abandonar las ilusiones sobre las soluciones técnicas como forma de resolver los problemas que ha generado el capitalismo (como los trastornos climáticos o la destrucción de los ecosistemas), y volver a priorizar las soluciones sociales y políticas. Por todos los avatares de los fallidos proyectos anticapitalistas del siglo XX y de la tragedia ambiental y humana que se vive en China, ya no es posible seguir rindiendo culto al Progreso. Esto, desde luego, resulta una idea poco popular por la imposición generalizada del consumo de artefactos tecnológicos en la vida cotidiana, pero que necesita plantearse para estudiar a fondo las consecuencias nefastas de la ampliación a algunos reducidos sectores de la población del modo estadounidense de producción y de consumo, frecuentemente aplaudida como la máxima expresión de progreso, y que destruye a la naturaleza y a los pobres.
Hay que decirlo, esto no supone el abandono ni de la ciencia ni de la técnica, como frecuentemente lo sostienen quienes creen que criticar al progreso es rechazar por completo la modernidad y retroceder a la época de las cavernas. Más bien de lo que se trata es de rescatar lo mejor de la modernidad para pensar en construir otro tipo de civilización ecosocialista.
6
Es un pensamiento ecologista y antipatriarcal: La destrucción ambiental se ha generalizado en el planeta, y Colombia no es la excepción, y más ahora con las locomotoras de la minería y el libre comercio. El ecocidio avanza de manera incontenible al ritmo de la expansión capitalista por los cinco continentes, como lo demuestran las cada vez más frecuentes catástrofes sociales, que resultan de la destrucción de la naturaleza y de la mercantilización de los bienes comunes. Esto obliga a atender, mediante la reflexión analítica, el estudio de los límites ambientales del capitalismo y los peligros que eso entraña para grandes porciones de la población, en primer lugar los más pobres. Se necesita de una nueva sensibilidad que incorpore a la crítica anticapitalista, que ha estudiado a fondo la contradicción capital-trabajo, una crítica de similar importancia que dilucide la contradicción capital-naturaleza, y que involucre a todos los sujetos sociales afectados por esta segunda contradicción. En consecuencia, el pensamiento crítico requiere ser profundamente ecologista, en una perspectiva que sea un complemento indispensable del anticapitalismo.
Al mismo tiempo, dados las notables contribuciones teóricas de diversas corrientes del feminismo, en consonancia con el sometimiento de la mayor parte de las mujeres, es prioritario que el pensamiento crítico asuma el cuestionamiento del patriarcado y de todos sus componentes de opresión y de marginación de la mitad del género humano.
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Es un pensamiento nacionalista e internacionalista a la vez: El capitalismo realimente existente y sus ideólogos, entre los que sobresalen los neoliberales, se han encargado de construir un falso dilema: ellos presentándose como los globalizadores por excelencia, abjuran de todo lo relacionado con lo nacional, como propio del atraso y de la barbarie. Esto lo han hecho con la finalidad de justificar la entrega de la soberanía de los países y el regalo de los bienes comunes que se encuentran en sus territorios, todo a nombre de una pretendida modernización global. Al mismo tiempo, como respuesta a ese universalismo abstracto, otros portavoces del capitalismo han suscitado feroces guerras xenófobas en varios continentes, que han suscitado la xenofobia y la limpieza étnica.
Contra ese falso dilema –entre el universalismo abstracto y el chovinismo nacionalista-, el pensamiento crítico debe y tiene que reivindicar otro tipo de nacionalismo, junto con el internacionalismo. No se puede abjurar de lo mejor de la configuración nacional en nuestra América, máxime en estos tiempos de la vergonzosa desnacionalización que han impulsado las clases dominantes en estos países, como se patentiza en Colombia. Esto no supone reivindicar ni mucho menos un trasnochado patriotismo barato, propio de la mentalidad retrograda de los terratenientes y ganaderos de Antioquia y otras regiones de este país. Quiere decir, por el contrario, postular un nacionalismo cosmopolita, basado en la máxima de José Martí: “Patria es humanidad”. Como quien dice, que estemos asentados en nuestro territorio, pero para comprender mejor el mundo relacionarnos en forma más adecuada con los otros países, y no creernos ni mejores ni peores que los demás. Ese internacionalismo, además, es urgente tanto para recuperar las mejores tradiciones de lucha de los dos últimos siglos en nuestra América, como para solidarizarnos y compartir las utopías de los oprimidos del mundo entero.
8
Es un pensamiento anticolonialista y antiimperialista: Por reivindicar lo mejor de lo nacional y lo mejor del mundo, el pensamiento crítico es, tiene que serlo, anticolonialista y antiimperialista, porque hoy se ha reforzado el colonialismo, que había sido seriamente debilitado en la década de 1960 con la extraordinaria lucha de liberación nacional que adelantaron los pueblos africanos y asiáticos, cuya gesta hizo gravitar la historia universal entrono a lo que por entonces se llamaba el Tercer Mundo. Esta epopeya anticolonialista generó imperecederos aportes intelectuales al pensamiento universal, representados en la obra de Franz Fanón, Walter Rodney, Amílcar Cabral o Aimé Césaire. Como ha quedado en evidencia hoy, el colonialismo en realidad nunca desapareció, sino que más bien se encubrió bajo otros mantos y emergió con toda su fuerza en las últimas décadas, asumiendo el viejo discurso eurocéntrico con la retórica de la globalización. Esta nueva conquista, la colonización externa, en el caso de nuestra América, viene acompañada de ese otro fenómeno que existe en este continente desde hace cinco siglos, pero del que poco se habla, del colonialismo interno, agenciado por las clases dominantes para mantener sus privilegios a costa de la exclusión, discriminación y explotación de indígenas, afrodescendientes y mestizos pobres.
La nueva colonización es también, como siempre lo fue, cultural, y ahora académica, porque de los centros hegemónicos de la cultura universitaria se imponen nuevas modas intelectuales, que desdicen y niegan de lo propio de la realidad de nuestro continente, de sus procesos de lucha y de sus propios proyectos culturales, para implantar un lenguaje artificial e impostado, elaborado para congraciarse con los nuevos imperialistas y sus mandarines intelectuales. En consecuencia, el pensamiento crítico debe estar atento a beber de lo más diversas fuentes, pero sin caer en las tentaciones de la novedad y de las modas efímeras, impuestas desde Nueva York o desde Paris.
9
Es un pensamiento que reivindica a los oprimidos de todos los tiempos y a sus luchas: El pensamiento crítico pretende develar los mecanismos de explotación y opresión en el presente, apoyándose en una visión histórica en la que emergen los sujetos que se han rebelado contra las diversas formas de dominación en diversas épocas. El conocimiento de los procesos históricos señala que incluso en las peores condiciones, como en la época de la esclavitud moderna, que perduró cuatro siglos (entre 1500 y 1890), hubo protestas, sublevaciones y rebeliones, propias de lo que puede llamarse la hidra de la inconformidad de los plebeyos. Cual hidra mitológica que renace aunque se le destruya la cabeza, lo mismo ha sucedido en diversos momentos de la historia del capitalismo, cuando a pesar de la tortura, persecución y asesinato de líderes y dirigentes populares, la protesta de los subalternos reaparece una y otra vez. Estudiando las luchas de los vencidos, se alimenta el fuego de la inconformidad en el presente, porque aquéllos nos acompañan desde la posteridad, con la memoria de sus acciones, de acuerdo al postulado de Walter Benjamin de no pedir “a quienes vendrán después de nosotros la gratitud por nuestras victorias sino la rememoración de nuestras derrotas. Ese es el consuelo: el único que se da a quienes no tienen esperanza de recibirlo” 1 . En resumen, el síndrome de Espartaco basado en el lema “Me rebelo, luego existo”, debería sintetizar la rememoración de los que han luchado en todos los tiempos, un componente indispensable del pensamiento crítico.
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Es un pensamiento comprometido y no meramente contemplativo: Los enormes problemas que afronta el mundo actual, agravados todavía más en nuestro continente por la dependencia y servilismo de las clases dominantes, requieren tanto de una reflexión seria y rigurosa, como del involucramiento de esa reflexión con los problemas de la gente común y corriente. En pocas palabras, se trata de que el pensamiento se encarne en sujetos concretos para devenir en praxis transformadora, a la luz de los problemas específicos que afronta la mayor parte de la población. No estamos hablando de una instrumentalización artificial de las ideas, que abjure de la importancia de la reflexión y que desprecie el trabajo intelectual, sino de la necesidad de vincular, de alguna manera, esas reflexiones con los problemas reales de la gente. Me gusta reivindicar nuestra actividad como propia de los trabajadores del pensamiento, como lo hacia Julio Antonio Mella cuando decía: “Intelectual es el trabajador del pensamiento. ¡El trabajador!, o sea, el único hombre que a juicio de Rodó merece la vida, es aquel que empuña la pluma para combatir la iniquidades, como los otros empuñan el arado para fecundizar la tierra, o la espada para libertar a los pueblos” 2 . Si situamos la elaboración de pensamiento crítico como un trabajo, y no como una refinada actividad especulativa al margen del mundo real, tendremos más oportunidad de vincularnos con el resto de trabajadores, incluyendo a los que con sus manos laboran la tierra o fabrican las cosas. Así podríamos declarar, a nuestra actividad como una artesanía del pensamiento, una artesanía que genera productos intelectuales que, directa o indirectamente, deben tener alguna utilidad para la gente.
Por otra parte, el pensamiento crítico no abjura de sus compromisos y por eso sabe que es perseguido y reprimido, porque pretende encarnar otro proyecto de mundo y de sociedad, que resulta insoportable para los detentadores del poder y la dominación en nuestro tiempo, donde quiera que se encuentren. El pensamiento crítico hace suya la consigna del filósofo de Tréveris, su undécima tesis: “Los filósofos se han limitado a interpretar el mundo, de lo que se trata es de transformarlo”.
En ese mismo sentido, el pensamiento crítico además de estar comprometido con los pobres y desvalidos, es un pensamiento alternativo, porque con ellos busca elaborar propuestas anticapitalistas, planteando que otro mundo es posible y necesario, si no queremos que el capitalismo sea el fin de la historia en el sentido literal de la palabra, si dejamos que nos destruya a todos y a nuestro planeta.
11
Es un pensamiento universitario y extrauniversitario al mismo tiempo: La universidad pública ha sido una conquista de las sociedades latinoamericanas, conquista lograda con mucho esfuerzo y con el sacrificio de estudiantes y de profesores. Durante mucho tiempo se ha buscado que esta universidad fuera un espacio democrático y popular, lo que efectivamente se logró en algunos países de la región, México es el principal ejemplo. En los demás, a pesar de los obstáculos, la universidad pública ha sido durante algún tiempo el faro intelectual que alumbraba con ideas y proyectos transformadores, que incidieron fuera de los campus universitarios. Ahora estamos asistiendo a la transformación de la Universidad Pública en un mercado educativo que vende servicios y quiere convertir a profesores y estudiantes en oferentes y clientes de combos mcdonalizados. Para hacer realidad ese propósito es indispensable erradicar de los campus a todos aquellos que cuestionen, critiquen y duden, ya que la universidad de la ignorancia requiere profesores, estudiantes y funcionarios obedientes y sumisos. En concordancia, la consigna de los mercaderes de la educación es erradicar el pensamiento crítico del mundo universitario, so pretexto de que no es ni útil ni rentable. Esa es la situación que hoy afrontamos de manera directa todos los que hemos hecho de la universidad pública nuestro proyecto de vida. Es necesario, entonces, defender ese territorio democrático de los embates del capital nacional y extranjero, para preservar la libre exposición y discusión de ideas, proyectos y propuestas para construir naciones y sociedades justas e igualitarias.
Puesto que el mundo universitario solamente representa a un ámbito reducido de la población y grandes problemas de la sociedad son asumidos por organizaciones populares, que construyen sus propios instrumentos analíticos, es necesario que el pensamiento critico se relacione con esos proyectos y esas luchas, para que aprenda de ellas y se nutra de esas experiencias, a las que luego podrá realimentar en forma dialógica. Es decir, el pensamiento crítico también se construye fuera de los espacios universitarios, en la calle, en la plaza pública.
12
Es un pensamiento digno: Para terminar, deben mencionarse las implicaciones éticas del pensamiento crítico, lo cual está relacionado con los intereses que representa, con las fuerzas sociales de las que aprende, se nutre y a la vez alimenta, y a los valores que defiende. Al respecto, la dignidad es una de sus características distintivas. Por dignidad entendemos muchas cosas, entrelazadas y complementarias: la independencia de criterio; la libertad de critica; la insubordinación; la defensa de los desvalidos; el valorar a las cosas por lo que son y no por su precio monetario; asumir los costos y las consecuencias de lo que se dice sin hacer concesiones ni traficar con los principios morales; no arrodillarse ni subordinarse a los amos y poderosos, a cambio de retribuciones, o reconocimientos formales, que buscan la claudicación; y, mantenerse al lado de los oprimidos sin importar que eso implique la marginación y la criminalización. El pensamiento digno no se vende por unas cuantas migajas, no se desmorona ante las lisonjas y halagos interesados de los mercachifles del saber y de la investigación, no se subordina a los dictados de la figuración mediática propia de la sociedad del espectáculo, no escribe ni diserta sobre aquello que proporcione dinero y fama, no negocia con el saber como si fuera una mercancía, no se cotiza en la bolsa de valores del arribismo intelectual. Quienes cultivan el pensamiento crítico caminan con rectitud con la frente bien en alto, por un sentido acendrado de dignidad, y no como le sucede a los portavoces de la mentalidad sumisa, por desgracia la vasta mayoría que, como lo afirma el dramaturgo italiano Darío Fo, “andan erguidos porque la mierda les llega hasta el cuello”.
Notas:
1 . Citado en Michael Lowy, Walter Benjamin, aviso de incendio. Una lectura de las tesis “sobre el concepto de historia”, Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires, 2005, pp. 135.
2 . Julio Antonio Mella, “Intelectuales y tartufos”, en Escritos revolucionarios, Siglo XXI Editores, México, 1978, p. 44.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
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